martes, 28 de marzo de 2006

Otro Relato de amor

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Para completar el relato anterior, añado la siguiente historieta.
Traducida del libro "Los Excluídos" de Elfriede Jelinek.
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El cuadro de la chica pintó la joven artista:
Creo que tiene que ver algo con el cuento que sigue


En el pequeño grupo de jóvenes del relato anterior, conocemos a Roberto, un chico guapo y musculoso trabajando en una fabrica, y a Sofía, belleza, orgullosa y muy deportista.

Hay otra chica, estudiante de filosofía y literatura que toca bien el piano. Esta enamorada de Roberto y quiere un encuentro a solas con el chico. Ha preparado la cita leyendo muchísimo sobre las practicas de hacer el amor. Esta muy ilusionada!

Esta pensando, para ambientar el encuentro, tocar un poco el piano y después calentar al chico con un texto erótico de Bataille.

Ella tomará posturas eróticas, las que se ven en películas pornográficas. Quiere enseñarse dura, pero no demasiado, Roby se podría asustar. Observa los fuertes músculos que tiene debajo del jersey, se están moviendo para jugar. Ella ya sabe, que luego sin ropa Robi sera solo un paquete de músculos, la idea le gusta, será un sentimiento nuevo y no habrá pensamientos espirituales, que se interponen.

La gusta como toca las herramientas y utensilios con sus manos musculosos, es un chico que hace manualidades, se mueve completamente diferente que los estudiantes. De esto Ana se siente atraída, mientras que una es joven tiene que hacer nuevas experiencias, lo propio ya esta suficientemente conocido.

Por fin Ana consigue hacer a Roberto entrar en su habitación: Ven de una vez, o quieres poner raíces allí fuera?... ¿no?... entonces... aquí se entra!

Roby tiene un sentimiento raro, es la primera vez que estará solo con una chica, sera mas complicado que pelearse con un montón de colegas en el trabajo.

Ana se observa en el espejo, se ve su cara algo dura, le gustaría enseñar una mas dulce y mas suave. Ana esta loca por Roberto, se imagina como estará en seguida. Ya lo he visto en pantalones cortos, sin nada estaria todavía mucho mejor. Es como un animal salvaje, no entiende nada de literatura, esto la excita. Todo lo que Ana estudió ha desaparecido, ha bajado al nivel de la humanidad normal, ahora ella se encuentra sin intelectualidad, solo cuerpo. Ha averiguado como es de trágico, una mujer tiene que perder la cabeza para adentrarse de verdad en esta situación que esta viviendo.

Ana esconde su cabeza en la librería, pero observa a Roberto, que ahora esta excitado y excitante como un tigre, por la de pasión y excitación que le conmueve, se muerde su dentadura, los músculos de sus mandíbulas se mueven enérgicamente, quiere impresionar a la chica. Ana ahora le cita del libro de Bataille: En el amor, para que se produce un sentimiento fuerte, hay que pasarse y salirse de los limites.

Roberto no quiere complicaciones, ahora solo quiere persuadir a Ana.

Ella nota un sentimiento que no tiene limite.

Ana desabrocha la camisa con manos temblorosas, hace movimientos rápidos. También Roberto tiembla, porque piensa en su ropa poca límpia.

Dice que no la quiere, no influye lo que están haciendo ahora. Ana contesta: tampoco te quiero, no hace falta para lo que hacemos. Roby esta pensando, como se podrá hacer todo de la mejor forma posible. Se lanza como un lobo sobre la boca de Ana y la besa. Sus dientes y su lengua se meten dentro, todo premeditado. No esta muy bien hecho, pero da la impresión de algo salvaje. Ana le toca, manipula como loca, le clava los dientes y las uñas donde puede. Tiene que hacer daño, porque la perversión es buena, y no lo otro que practica todo el mundo. A Roberto le duele y hace una mueca. Tiene que aparecer como si todo marcharia en contra de su placer y su voluntad.

¿Que tengo que hacer ahora? se pregunta Roby, Quitarla la ropa a la fuerza, si protesta, no voy hacerla caso. Ana no pide nada de eso, al contrario, ella misma se desnuda, porque el lo hace malamente. Piensa: ¿Por eso leí tantos libros de Sartre? y se quita las bragas. Ahora ya soy un chica cualquiera, una dentro millones de otras chicas. Roberto la ve también solo como una de las millones y la trata correspondiente. Solo piel, carne, tendones, músculos y huesos, todas lo tienen, Ana se da cuenta con horror que cualquier chica podría estar su lugar. Este pensamiento le duele.

Ven con migo, ven, ven, suplica Ana, pero la colíta se encoje otra vez, sera por los nervios, es la primera vez que Roberto quiere hacer el amor. Ella lo acaricia y le susurra palabras de amor en el oído, le dice que quiere quererle, y que el es tan bonito. Ahora como mujer esta muy enamorada de Roby, siente algo por el, eso se encuentra debajo de su piel y no se va. Para el le bastaría estar dentro de su coño, le entra con tanta dificultad, le falta dureza, que mierda es. Como no va como el quiere, empieza hacer el bruto, no con sigo mismo, con Ana. La dobla la espalda hacia atrás, la maltrata, le hace daño, ella protesta, hace gemidos de dolor ¡que me haces daño! Roberto dice: si, te hago daño porque soy muy fuerte y no me doy cuenta de ello.

Ana le estimula: Eres tan fuerte. "POR FIN". Como activado por una palabra secreta, empieza a funcionar y arriba va. Ana, en otra situación diría, por fin estás, pero esta vez se la que en la garganta, tan "grande" es el acontecimiento que se llama amor, que cae donde quiere caerse.

Le ha gustado mucho a Ana, era muy bonito, tenemos que hacerlo mas veces, seguro que mas lo practicamos, mejor iría. Mi querida, mi querida, balbucea Roberto y Ana le abraza muy fuerte, el casi se queda sin aire. El solo piensa que lo mas importante es arrojar su el moco acumulado, que el asunto iba bastante bien después de problemas al principio.

Ana se siente caliente por dentro, nada mas. Roby reparte besos con su trompa y siembra sin pensar, por aquí y por allá.

Roby, Roby, Roby murmura Ana dulcemente.

Aquí estoy, se ríe Roberto, pensando que hacia un buen chiste.

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2 comentarios:

incondicional dijo...

Por lo leído hasta ahora , no esta entre mis lecturas favoritas, me gusta mas otro tipo de libro.
Feliz fin de semana.
Saludos.

Piel dijo...

Me lo llevo para leerlo con calma

Beso dominguero...

Pieladentro